Se sienta a meditar, y es que en verdad no entiende nada de lo que sucede a su alrededor; siente que todo cae cerca de ella, pero ya nada le importa porque en el fondo sabe que todo estará bien, aunque se desmorone el mundo; y bueno porque está él a su lado, ya no es Víctor; él se ha marchado, trasladado a algún lugar lejano en el país, un lugar que ella de seguro no encontraría. Y a pesar de los 24 meses que han pasado desde su partida lo intenta una vez más; ser feliz sin importar nada de lo que la rodea. Pero esto no quiere decir que haya olvidado a Vito, no... nada de lo que pase hará que lo olvide, él es parte perpetua de ella y sin embargo apareció alguien, para acompañarla, alguien que ha decidido desinteresadamente ayudarla a superar su partida. Músico, poeta, cineasta , un poco de todo; pero siempre un artista. Gonzalo.
Ahora no importa nada sólo que por fin el destino o la vida o lo que sea le juega una buena pasada, unos minutos para relajarse de las cosas tormentosas; los llantos desolados; las trágicas visitas a la clínica. Y cómo el título de una canción. "Hoy toca ser feliz".
Leo

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